¿Por qué cuando compras un e-book en nuestra página te mandamos el PDF “sin protección” pero solo te permite una descarga?

Queridas,

Hoy queríamos hablar con vosotras para poner sobre la mesa una decisión política y colectiva que tomamos a la hora de publicar Diarios de encierro.

Cuando, hace unos meses, creamos nuestra propia tiendita en la web nos surgió la duda de qué hacer con los libros digitales. Estuvimos buscando varias soluciones de DRM que fuesen cómodas para todas y tuvimos varias reuniones con diferentes empresas, finalmente decidimos que simplemente os llegaría un enlace de descarga único con un PDF “normal”. Hoy queremos explicaros un poco qué hay detrás de esa decisión.

Si nosotras protegemos con DRM un archivo, quien compra el archivo no podría, por ejemplo, subirlo a plataformas de descarga gratuita, ni tampoco imprimir parte o la totalidad del libro o hacer copias de este. Esto supondría para vosotras que habría cosas que no podríais hacer y para nosotras un coste añadido por cada libro vendido. El coste depende mucho de la solución y las hay bastante económicas, pero cuando sacamos un libro en digital la idea es que sea lo más accesible posible para todas y cualquier sobre coste hace esto más difícil.

Vale, supone un sobrecoste, pero también la seguridad de tener el control de los archivos, por lo que al ser más complicado piratearlo, habría más ventas, ¿no?

Sí, esa es la idea en la que se basan muchas personas que venden libros digitales y es totalmente lícito, pero al tratar este tema nos dimos cuenta de que la decisión tenía una dimensión ética significativa.

Cuando nos compráis un libro en papel confiamos en que no vais a escanearlo y subirlo sin nuestro permiso, por ejemplo. También confiamos en que se lo podéis dejar a una amiga para que lo lea o le eche un vistazo y también en que cuando os mudéis os lo llevaréis con vosotras. Incluso tenéis todo el derecho a hacer una copia para uso personal por si lo perdieseis.

El libro viaja, se comparte, es familia también, es un plato para compartir en una mesa de muchas, en un hogar. Parte de esta promesa lleva implícito que vais a cuidar a quién ha hecho, distribuido y vendido el libro, un código ético que va con la casa misma que se comparte.

¿Qué suele pasar cuando se vende un libro digital? Que se presupone todo al revés: en muchos casos se da por hecho que, como ya está en digital, se va a subir a plataformas para arruinar a las editoriales. Un libro con DRM no vas a tener derecho a prestarlo, ni a tener una copia, porque el archivo, en el fondo, sigue siendo de quién lo vende, y lo que se paga es un derecho de uso.

Este es el problema ético. No nos gusta partir desde la desconfianza ni nos parece que sea bueno. Cuando compráis un libro digital con nosotras podéis realizar todas las copias que necesitéis, porque igual lo necesitas en 3 dispositivos o vas a cambiar de ordenador y quieres copiarlo en el nuevo. O se lo quieres mandar a una amiga para que le eche un vistazo y si le gusta colabore comprándolo. Igual que harías con un libro en papel, porque una vez que lo compras, es tuyo.

Nuestra solución fue la siguiente: os mandamos el archivo en PDF. Se puede imprimir, se puede mandar, se puede copiar en cada uno de los dispositivos electrónicos que quieras. Obviamente, si lo subes a alguna página, lo vamos a bajar y te agradecemos que no lo hagas. También agradecemos que si lo prestas intentes que esa persona apoye a la editorial comprando su propia copia. ¿Qué no se puede hacer? Descargarlo más de una vez. Nosotras os facilitamos un enlace de descarga que no caduca, pero una vez lo has descargado, si dentro de 5 meses pierdes el archivo, no lo podemos reponer. Igual que si te dejas el libro en le metro no esperarías que te mandásemos uno nuevo.

¿Y si tengo un fallo de conexión al descargarlo y no se baja bien? En ese caso, sin problema nos escribes contestando al correo en el que se te facilitaba el enlace y te activamos una nueva descarga siempre que nos escribas en las siguientes 24 horas. ¿Y si no has intentado descargarlo hasta un año después de comprarlo? No pasa nada, nosotras vemos cuando se utilizó el enlace, así que no habría ningún problema.

Y después de esta decisión Diarios de encierro sigue haciendo su recorrido por muchos territorios y muchas miradas diferentes y se sostiene a sí mismo. Creemos que el camino que hemos elegido es el acertado. Esperamos que todas esas voces sigan formando una red en la que estemos todas.